Siguen las sanciones a Google en Europa


La Comisión Europea supera ya los 11.000 millones de euros en multas impuestas a Google y abre un nuevo frente por el trato a los medios

Bruselas – La Comisión Europea ha adoptado en los últimos años varias decisiones históricas contra Google LLC (y sus filiales) por infringir las normas de competencia y, más recientemente, por posibles incumplimientos del Reglamento de Mercados Digitales (Digital Markets Act, DMA). En conjunto, las multas originalmente impuestas desde 2017 superan los 11.000 millones de euros, aunque algunas han sido reducidas o anuladas por los tribunales.

Las decisiones se centran en prácticas abusivas en la búsqueda online, la publicidad digital, los sistemas operativos móviles y la tecnología publicitaria (AdTech). A este historial se añade ahora una nueva investigación para determinar si Google ha discriminado a medios de comunicación y editores en su buscador.

Principales sanciones

• 2017 – Google Shopping (2.420 M€)

Multa por favorecer sistemáticamente su servicio de comparación de precios frente a competidores. Confirmada por el Tribunal de Justicia de la UE en 2024.

• 2018 – Android (4.340 M€ – 4.125 M€)

Sanción por imponer restricciones a fabricantes y operadores (preinstalación de Google Search y Chrome, acceso a Google Play, etc.), posteriormente reducida.

• 2019 – AdSense for Search (1.490 M€ – anulada)

Multa por cláusulas restrictivas en publicidad de búsqueda en webs de terceros, que el Tribunal General anuló en 2024, por lo que ya no es exigible.

• 2025 – AdTech (2.950 M€)

Sanción por abusar de su posición en la tecnología publicitaria online y favorecer sus propios servicios. La Comisión incluso plantea posibles remedios estructurales si las correcciones no son suficientes.

Sumando Shopping, Android, AdSense y AdTech, el volumen sancionador bruto supera los 11.000 millones, aunque tras la reducción de Android y la anulación de AdSense el importe realmente exigible ronda los 9.500 millones.

Nuevas investigaciones bajo la DMA

La Comisión ha empezado a aplicar la DMA a Google como “gatekeeper” digital:

• Marzo de 2025 – Conclusiones preliminares

Bruselas ve indicios de que ciertos servicios de búsqueda favorecen a productos propios de Google frente a los de terceros, lo que podría vulnerar la obligación de ofrecer condiciones de acceso justas y no discriminatorias.

• Noviembre de 2025 – Trato a medios y editores

Nueva investigación formal para comprobar si Google ha degradado en su buscador contenidos de medios y editores con determinados modelos de monetización (acuerdos comerciales, contenido patrocinado, etc.), en contra de lo previsto en el artículo 6(12) de la DMA.

Si se confirman infracciones de la DMA, Google podría enfrentarse a nuevas multas de hasta el 10 % de su facturación mundial (20 % en caso de reincidencia) y a medidas estructurales, incluida la desinversión en determinadas líneas de negocio.

Impacto en el mercado digital europeo

Este conjunto de decisiones marca un punto de inflexión en la supervisión de las grandes plataformas tecnológicas. La UE busca un entorno digital más equilibrado, donde ningún actor controle de facto el acceso a la información y a la publicidad.

Para sectores como el turismo y el camping, donde la visibilidad online, los motores de búsqueda y la publicidad programática son clave, estos cambios pueden tener efectos muy concretos:

• Reglas más estrictas contra la auto-preferencia pueden abrir oportunidades para portales especializados y destinos que hoy quedan “enterrados” bajo los servicios propios de las grandes plataformas.

• El énfasis del DMA en condiciones justas y no discriminatorias para editores y anunciantes puede modificar las estrategias de posicionamiento y negociación con Google (y otros gatekeepers), especialmente para aquellos negocios que dependen en gran medida del tráfico de búsqueda y de la publicidad display.

• En este contexto, los actores turísticos que dependen de su visibilidad digital —incluidos campings, cadenas de campings y destinos— deberán seguir de cerca la evolución de estos casos, adaptar sus estrategias de marketing y diversificar sus fuentes de tráfico (buscadores, IA generativa, portales especializados, redes sociales y medios propios) para reducir su dependencia de un único intermediario.

Fuentes: Le Monde; Financial Times, European Commission