Europa está entrando de lleno en una sociedad envejecida. Los últimos datos de Eurostat dibujan un cambio profundo en la estructura de población para las próximas décadas: la población total apenas crecerá, pero el número de personas mayores aumentará con fuerza.
Según las proyecciones del informe Ageing Europe – statistics on population developments, en 2050 casi un tercio de los ciudadanos de la UE tendrá 65 años o más. Crecerán especialmente los grupos de edad más avanzada: los mayores de 75 años representarán una parte cada vez más visible de la población y los mayores de 85 años casi se duplicarán. Hacia mitad de siglo, se espera que en la Unión Europea haya cientos de miles de personas centenarias.
La edad promedio de la población seguirá subiendo, reflejo de menos nacimientos y una esperanza de vida más larga. Al mismo tiempo, el llamado “ratio de dependencia de la vejez” —la relación entre mayores de 65 años y personas en edad de trabajar— aumentará de forma notable: habrá menos trabajadores por cada persona mayor, lo que tensionará sistemas de pensiones, servicios sanitarios y mercados laborales.
El envejecimiento tampoco será uniforme. Algunas regiones de Alemania, Italia, España, Portugal o Grecia, especialmente las rurales y poco pobladas, ya concentran una proporción muy alta de personas mayores y seguirán viendo cómo se vacían de jóvenes mientras se mantienen o aumentan los residentes de más edad.
El modelo mixto: Campings 60+ en temporada baja, familias en temporada alta y fines de semana
Para los campings y el turismo al aire libre, este cambio demográfico no es una amenaza, es una gran oportunidad, si el sector se adapta a tiempo.
Más clientes sénior y estancias más largas
Un continente con más personas de 60, 70 u 80 años significa más potenciales campistas sénior, con tiempo libre para viajar fuera de julio y agosto, y con ganas de quedarse varias semanas en primavera u otoño, es decir, en temporada baja.
Más demanda de salud, bienestar y tranquilidad
Ganan importancia los programas suaves de actividad física, las rutas sencillas, el termalismo, la proximidad de servicios médicos y, sobre todo, un entorno tranquilo. Estos factores pueden pesar tanto en la decisión de reserva como hoy lo hacen los toboganes o la animación infantil.

